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martes, 6 de septiembre de 2011

MI NOVIA NO LUBRICA

MI CHAVA Y YO NO PODEMOS TENER RELACIONES PORQUE ELLA NO LUBRICA. ¿SERÁ QUE NO LOGRO EXCITARLA? Y ES QUE CADA VEZ QUE INTENTO PENETRARLA, ME DUELE HORRORES Y SE ACABA EL ENCANTO. Y AUNQUE HEMOS PROBADO ALGÚN LUBRICANTE, NADA. ¿QUÉ SE SUPONE QUE TENGO QUE HACER?

Puedes empezar por tranquilizarte y dejar de pensar que tú eres la causa de la falta de lubricación de tu novia y el responsable de su incapacidad para excitarse.
Para que puedas entender esto mejor, valdría la pena que conozcas porqué pasan estas cosas:
La disminución o ausencia de excitación es un problema frecuente en las mujeres. Se caracteriza por el fracaso de la respuesta sexual femenina, la cual consta de lubricación vaginal, tumefacción vaginal, tensión muscular pélvica, aumento de la frecuencia cardiaca y respiratoria, entre otras.
Por lo general la falta de excitación no se da sola o aislada, frecuentemente se acompaña de falta de deseo y dificultad para alcanzar el orgasmo.
Las mujeres que tienen conflicto en la excitación pueden estar teniendo problemas (psicológicos o biológicos) o lesiones que influyan en la vaso dilatación y la vaso congestión pélvica.
Biológicamente, la excitación es un resultado de la respuesta vascular y neurológica. Si se afecta alguno de estos sistemas, habrá problemas con la lubricación. Puede ser por enfermedades como diabetes o esclerosis múltiple. Otra causa es hormonal, donde si disminuye el estrógeno, la resequedad vaginal aumenta, lo que explica este trastorno en la menopausia y la lactancia.
Ahora, entre los factores psicológicos (más comunes) están sensaciones y sentimientos indeseables, producto de la educación sexual: Duda, culpa, miedo, vergüenza, ansiedad, conflictos, tensión, irritación, resentimiento, tristeza, hostilidad con la pareja y educación sexual restrictiva.
Investigar las razones por las que tu novia no se excita puede ser más fácil de lo que te imaginas. Si empiezas por comunicarte con ella, estarás ya dando un gran paso. De esta manera ella puede manifestar las causas que la tienen incómoda, y así, dirigir en alguna dirección la solución del problema.
Si encuentras alguno de los factores antes mencionados, la mejor manera de ayudarla es consiguiendo ayuda profesional, con un psicólogo o sexólogo, de manera individual o como terapia de pareja.
Cabe la posibilidad que el problema sea su dinámica sexual en pareja. Tal vez no la estimulas adecuadamente, o no hay una óptima comunicación sexual. Si este es el caso, aprovecha la oportunidad para explorarla, estudiarla y aprender cuáles son sus zonas más y menos excitables, de esta manera podrán los dos, incrementar su creatividad sexual, optimizando los encuentros eróticos.
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martes, 23 de agosto de 2011

MI MARIDO VE PELÍCULAS GAYS

He descubierto que mientras yo duermo, mi marido se dedica a ver páginas de porno gay en Internet. Nuestras relaciones íntimas son escasas desde hace 2 años (una vez cada 3 meses) y él se excusa diciendo que está cansado. Si no quiere tener sexo, ¿por qué tiene tanto interés en el sexo que circula en la red y sobre todo el de tipo gay? ¿Será que tiene una doble vida?

Lo único que queda totalmente claro, es que la frecuencia de relaciones sexuales que tienes con tu pareja es muy baja, y quien lo provoca es él con la excusa del cansancio físico.
Entonces, lo que hay que tomar en cuenta, es poner en claro el porqué de los comportamientos de tu esposo.
Para empezar, es muy riesgoso afirmar que pueda llevar una doble vida o que la causa principal de la falta de actividad sexual entre ustedes sea su visita a páginas de contenido gay. Por lo que es de crucial importancia la comunicación entre ustedes dos.
Una buena opción podría ser preguntar directamente y con tacto ¿Cuáles son las inquietudes que tiene al dedicar tanto tiempo en Internet viendo este tipo de contenido?
El solo hecho de fantasear o ver este tipo de paginas en la red no son factores determinantes de que tu esposo sea gay, aunque si hay probabilidades de tener una preferencia bisexual, por lo que nos cuentas y por lo menos, a nivel de fantasía.
Ahora, es perfectamente entendible que tú, como mujer, te hagas preguntas y te inquietes por esta situación, ya que convivir con una pareja que probablemente tenga otra preferencia sexual que no sea la heterosexual, puede ponerte en desventaja en cuanto a la exclusividad como pareja que en algún momento acordaste con él.
Con todo esto, intento transmitirte que quedarte callada puede “no” ser la mejor opción. Los resultados de la convivencia sexual y no sexual de las parejas dependen en su totalidad de la comunicación entre ambos.
Hasta ahora, las causas de esta experiencia que vives, no las conoces. Por lo que, investigando de manera inteligente, podrás tomar una decisión en el futuro de tu matrimonio y tu vida sexual.
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lunes, 18 de julio de 2011

PROBLEMAS DE ORGASMO EN PAREJA

HOLA, EL PROBLEMA QUE TENGO ES QUE NO CONSIGO QUE MI MUJER ALCANCE EL ORGASMO. LO HE INTENTADO TODO Y LA ÚNICA FORMA EN QUE ELLA LOGRA LA SATISFACCIÓN PLENA ES MEDIANTE LA MASTURBACIÓN. ¿QUÉ PUEDO HACER?

La Anorgasmia en la mujer es un problema en la salud sexual con el que nos estamos enfrentando desde años atrás. Se dice que en áreas urbanas el 40% de las mujeres sufren de dificultad para alcanzar el orgasmo, y el 80% en áreas rurales.
Sabemos que esta situación en parte, es secundaria a la falta de educación sexual, en el sentido de que no todas las mujeres conocen su cuerpo ni se lo estimulan en edades tempranas. Hay que recordar que la masturbación no es otra cosa más que el autoconocimiento del cuerpo, lo cual nos permite, en la vida sexual de pareja, poder brindar y recibir el mayor placer erótico posible.
Otra situación frecuente es la apreciación que tenga la mujer del placer. Muchas personas relacionan el placer con la culpa, lo cual puede ser resultado de una educación restrictiva que proporcione, como consecuencia, una incapacidad mental para recibir y demostrar el placer.
Un factor importante, aunque menos frecuente, es la secuela provocada por abuso sexual. Cuando un trauma psicológico de este tipo alcanza a interrumpir el desarrollo normal de la sexualidad, es completamente aceptable que una persona no se permita culminar sus actos sexuales con éxito.
Cómo vez, pueden ser muchos las causas por las cuales una mujer no sea capaz de alcanzar el orgasmo.
Lo primero que te recomiendo hacer, es quitarte la idea de que “tú” eres el responsable de que tu mujer no alcance los orgasmos. Es relativamente común que los hombres con mujeres anorgásmicas sientan que por su mal desempeño sexual, sus parejas no terminan placenteramente sus encuentros eróticos, lo cual en la mayoría de los casos este no es el factor principal. Debemos todos saber que cada quién es responsable de su sexualidad, y nunca pasar estos problemas a la pareja.
Por supuesto que existen los casos en donde un hombre no sepa estimular a su pareja, pero si la mujer conoce su cuerpo, puede guiar al hombre enseñándole cómo puede ella alcanzar su orgasmo.
Definitivamente tienes que apoyarla en su problema, y hacerle saber que te importa su plenitud sexual. Frecuentemente las terapias sexuales o de pareja tienen un excelente resultado en este tipo de situaciones.
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domingo, 10 de julio de 2011

OBSESIÓN AL SEXO

Estoy obsesionado con el sexo. Tengo mil fantasías en las que pienso a diario y me molesto cuando mi chica no quiere practicarlas. Me masturbo todos los días (incluso más de una vez). ¿Me puede esto causar problemas o se trata de una enfermedad? ¿Qué puedo hacer?

Una obsesión, en general, es una idea que no se puede alejar de la mente. Y cuando se depositan dichos pensamientos a la sexualidad, puede provocarse el gran riesgo de desarrollar un comportamiento sexual compulsivo, en donde, las fantasías sexuales y pensamientos eróticos se convierten en el eje que rige la vida, obligando a las personas a desplazar otras dimensiones del ser humano, como es el trabajo, otras relaciones interpersonales, etc. Por lo que, recientemente se ha considerado un problema de tipo social.
¡Para muestra basta un botón! Estas teniendo problemas con tu pareja por no querer practicar tus continuas fantasías sexuales, y es que hay que entender que no por el hecho de que una persona este obsesionada con el sexo, todas las personas tengan que estarlo también. De hecho, la realidad es todo lo contrario. Por lo general, la gente vive una sexualidad de acuerdo a lo socialmente aceptado.
En la actualidad este problema de obsesión, es considerado una de las dependencias menos confesadas y visibles de todas las que existen. ¡Te felicito por expresarlo!
Otro ejemplo claro es tu masturbación compulsiva. No es que los sexólogos estemos en contra de eso, si no que sabemos que los hombres con vida sexual activa, tienden a masturbarse con menos frecuencia.
La autoestimulación diaria no tiene nada de malo; lo que si puede ser perjudicial es que dejes de hacer otras cosas vitales por masturbarte. Si este es tu caso, lo mas probable es que si sufras de algún trastorno.
Ahora es importantísimo no confundirnos. Existen personas que adoran el sexo, que saben disfrutar de él y practicarlo física y mentalmente cada vez que se pueda; esto no es una enfermedad en lo absoluto. Repito, los problemas o enfermedades vienen cuando el deseo sexual es tan frecuente e intenso que la búsqueda de su satisfacción interfiere con otras actividades vitales del individuo.
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viernes, 13 de mayo de 2011

HE PERDIDO EL INTERÉS SEXUAL EN MI PAREJA

Tengo varios años de casado y no sé qué sucede, pero he perdido todo el interés en tener relaciones sexuales con mi mujer. ¿Qué puedo hacer para reactivar nuestra vida sexual?

La sexualidad puede ser muy variada, pero como en todo, puede llegar a la monotonía. Esto sucede dependiendo de la capacidad de la pareja para experimentar hábitos novedosos, y cuando las alternativas de dicha variabilidad se agotan, inicia cierta sensación de angustia la cual hace que nos cuestionemos: ¿Qué sucede? ¿Porqué pierdo el interés? ¿Ya no soy capaz de excitarme? ¿Qué puedo hacer para reactivar mi vida sexual con mi pareja?, etcétera.
Al inicio de las relaciones de pareja, el interés y la pasión sexual gobierna sobre muchos otros aspectos, por lo que es sencillo dejarse llevar sin pensar y la gratificación es indescriptiblemente placentera. A tal grado, que es casi imposible tener quejas de la pareja amada. Sin embargo, pasado el tiempo las prioridades van cambiando, aparecen nuevos proyectos de vida: los hijos, el trabajo y la necesidad de intimidad personal (que generan más novedades).
La llamada simbiosis de la pareja, que es un compromiso no hablado entre dos personas, demanda en cierto grado, tiempo y espacio de nuestra propia persona, y no es infrecuente que moleste. Por tal motivo, la idealización de la pareja empieza a tener un declive que en ciertos casos, la sexualidad va implícita. Este concepto es importante tomarlo en cuenta para aprender a sobrellevar la relación de pareja y ese complejo concepto llamado “amor”.
Sexualmente hablando, este es un buen momento para iniciar a ponerle creatividad a las relaciones. Los encuentros eróticos en un mismo lugar (frecuentemente la habitación, la sala de televisión o el baño) pueden ser un factor importante para empezar con ese fastidio, por lo que, cambiar de escenarios es una alternativa muy óptima para ponerle un poco de sabor al acto sexual.
Pero si esto no es suficiente, una perfecta opción es iniciar con la comunicación. Es básica y necesaria, si sientes que las relaciones sexuales no son igual que antes, puedes decírselo a tu pareja, contarle qué es lo que te hace falta, qué inquietudes tienes, o que te esta molestando. Hablándolo es más probable que tu pareja se entere sobre lo que esta sucediendo en su interacción como pareja. También puedes comunicar si tienes la fantasía de una nueva posición, o dos, o tres. Finalmente es una persona que te conoce mucho mejor que la mayoría de tus conocidos, familia o amigos. Cuando esto suceda, es tiempo de actuar. Experimentar nuevas sensaciones corporales y posiciones sexuales es un arma secreta muy poderosa que, además de ayudarte a auto conocerte, aumenta las capacidades sexuales de ambos integrantes de la pareja.
Ahora, tenemos la ventaja de vivir en una época donde la sexualidad es más abierta, y existe un número asombroso de accesorios al alcance de la mano. Desde aromas hasta lencería, desde juguetes sexuales hasta la pornografía, y más.
Puedes encontrar lubricantes y aceites para masaje de sabores, líquidos o en gel, con feromonas o naturales para jugar con tu pareja en el momento que lo desees. Los juguetes sexuales no tienen fin. Vibradores de distintos diseños y tamaños, dildos texturizados, balas vibradoras, anillos peneanos estimuladores especiales para la pareja, fundas para el pene que aumentan sensibilidad, bromas, juegos de mesa sexuales, estimuladores del punto G, estimuladores prostáticos, videos porno, bolitas anales, etcétera, etcétera, etcétera.
Como vez, la vida sexual no tiene límites y es responsabilidad de cada quién el nivel de represión experimentada. Viviendo el placer sexual propio, es mucho más fácil brindarlo a la pareja. Si consigues tu propio placer, sin duda, puedes compartirlo con tu pareja.
Explora a tu pareja, siempre hay zonas que puedes descubrir y estimular, recuerda que el órgano más grande del cuerpo es la piel. Vive tu sexualidad de manera correcta y responsable.
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miércoles, 8 de diciembre de 2010

¿Existe la pereza sexual y en qué consiste?

Aunque no es un término reconocido en Sexualidad, existe. Supongo que es una situación con la cual muchas personas se identifican y por eso es recordada. Debemos tener especial cuidado en entender si sólo se trata de una pereza ocasional, o si ya es un patrón repetitivo en la dinámica sexual de la persona.

Los sexólogos conocemos este padecimiento como Deseo Sexual Hipoactivo, dicho coloquialmente, deseo bajo, en donde se desarrolla una disminución o ausencia de las ganas por tener una experiencia erótica, que incluye las fantasías sexuales, y debe presentarse en un período mínimo de seis meses.

Las fantasías sexuales son representaciones mentales que activan la respuesta sexual humana, y son el motor para que el deseo sexual entre en acción. Si no hay fantasías, difícilmente puede existir excitación y orgasmos, es entonces cuando la persona, de manera consciente, lo traduce en: ¡tengo flojera! O ¡No tengo ganas!

Además tenemos que tomar en cuenta la situación en la cual se presenta el deseo bajo; no es lo mismo que el padecimiento lo tenga la persona de toda la vida, o que haya sido provocado por un evento determinado (Ej. Problemas de pareja, infidelidad, trastorno hormonal, etc.)

Es algo extensa la lista de las causas que provocan el Deseo Sexual Hipoactivo, entre las biológicas está la baja producción de testosterona, alta producción de prolactina, depresión o trastornos de ansiedad. Y las psicológicas son trastornos esquizofrénicos, condicionamiento cultural, conflictos de identificación con figuras parentales, conflictos de pareja, relación extramatrimonial o conflictos con la intimidad.

Como puedes ver, esto se considera como un síndrome ya que las causas pueden ser muchas, y los efectos parecidos. Es por eso que los casos de deseo bajo, deben ser tratados en terapia sexual o psicológica. Los pronósticos son buenos cuando se tiene claro el origen del problema.

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jueves, 14 de octubre de 2010

Me podrías decir si existe algún medicamento estimulante efectivo que sea capaz de generar deseo sexual en la mujer.

Hasta el día de hoy no existe un medicamento que incremente el deseo sexual en la mujer.

El deseo sexual es un evento principalmente mental, en donde las fantasías sexuales son el mejor incentivo para despertarlo. Desde luego que existen elementos biológicos que juegan un papel importante en la libido sexual, como el cerebro y las hormonas, pero la ciencia aún no puede demostrar las causas visibles a los ojos del deseo sexual bajo, solo existen hipótesis psicológicas estudiadas por medio de los comportamientos y síntomas de los seres humanos.

Podemos definirlo como un impulso que lleva a las personas a mantener prácticas sexuales, para llegar al orgasmo y pasando por la excitación.

El deseo sexual en la mujer pasa por diferentes etapas debido a los cambios hormonales durante el ciclo menstrual. Su deseo no es tan constante como en el hombre, de hecho aumenta antes y durante la ovulación, y también en los días de menstruación por los altos niveles de testosterona que se presentan.

Para mejorar el deseo sexual lo primero que hay que investigar es el origen del problema. Si éste es orgánico o consecuencia de un medicamento que se esté ingiriendo, lo mejor es visitar al médico para revisar que los niveles hormonales estén bien o modificar el medicamento a uno que no tenga estos efectos secundarios.

Si el origen es psicológico vale la pena investigar el por qué. Comúnmente la monotonía sexual, los problemas de pareja, la mala comunicación erótica y los tabúes son los factores que detienen la aparición de fantasías sexuales en la mujer. Recuerda que la sexualidad femenina se rige más por situaciones que por mero placer carnal. En este caso lo óptimo es cambiar la rutina sexual, siendo más creativos en los encuentros eróticos. Por dar algunos ejemplos, puedes cambiar la decoración de la casa, visitar otros escenarios que no sea la misma habitación, utilizar inciensos, lencería, nuevas posiciones sexuales, etcétera.

También puedes visitar una sex shop y preguntar por sustancias afrodisíacas para incrementar el deseo y la excitación. Estos productos no son medicamentos, son elementos naturales que ayudan en un nivel metabólico y general, proporcionando sensación de euforia, que si la diriges a un evento sexual incrementa considerablemente las ganas de tener actividad erótica.

Te recuerdo que lo más importante es la comunicación con tu pareja. En muchos casos la baja de deseo se debe a que no platican sus fantasías y estas se convierten en una frustración, y puede ser muy sencillo resolverlo con el hecho de hablar.

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Me podrías decir si existe algún medicamento estimulante efectivo que sea capaz de generar deseo sexual en la mujer.

Hasta el día de hoy no existe un medicamento que incremente el deseo sexual en la mujer.

El deseo sexual es un evento principalmente mental, en donde las fantasías sexuales son el mejor incentivo para despertarlo. Desde luego que existen elementos biológicos que juegan un papel importante en la libido sexual, como el cerebro y las hormonas, pero la ciencia aún no puede demostrar las causas visibles a los ojos del deseo sexual bajo, solo existen hipótesis psicológicas estudiadas por medio de los comportamientos y síntomas de los seres humanos.

Podemos definirlo como un impulso que lleva a las personas a mantener prácticas sexuales, para llegar al orgasmo y pasando por la excitación.

El deseo sexual en la mujer pasa por diferentes etapas debido a los cambios hormonales durante el ciclo menstrual. Su deseo no es tan constante como en el hombre, de hecho aumenta antes y durante la ovulación, y también en los días de menstruación por los altos niveles de testosterona que se presentan.

Para mejorar el deseo sexual lo primero que hay que investigar es el origen del problema. Si éste es orgánico o consecuencia de un medicamento que se esté ingiriendo, lo mejor es visitar al médico para revisar que los niveles hormonales estén bien o modificar el medicamento a uno que no tenga estos efectos secundarios.

Si el origen es psicológico vale la pena investigar el por qué. Comúnmente la monotonía sexual, los problemas de pareja, la mala comunicación erótica y los tabúes son los factores que detienen la aparición de fantasías sexuales en la mujer. Recuerda que la sexualidad femenina se rige más por situaciones que por mero placer carnal. En este caso lo óptimo es cambiar la rutina sexual, siendo más creativos en los encuentros eróticos. Por dar algunos ejemplos, puedes cambiar la decoración de la casa, visitar otros escenarios que no sea la misma habitación, utilizar inciensos, lencería, nuevas posiciones sexuales, etcétera.

También puedes visitar una sex shop y preguntar por sustancias afrodisíacas para incrementar el deseo y la excitación. Estos productos no son medicamentos, son elementos naturales que ayudan en un nivel metabólico y general, proporcionando sensación de euforia, que si la diriges a un evento sexual incrementa considerablemente las ganas de tener actividad erótica.

Te recuerdo que lo más importante es la comunicación con tu pareja. En muchos casos la baja de deseo se debe a que no platican sus fantasías y estas se convierten en una frustración, y puede ser muy sencillo resolverlo con el hecho de hablar.

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Hace poco hice el amor con una vieja amiga, y el condón se quedó dentro de su vagina. Ella asegura no tener ninguna enfermedad.

¿Puede haber contagio de alguna ITS y en cuanto tiempo puede dar el falso negativo?

Definitivamente existe riesgo, ella puede asegurar no tener ninguna infección, pero tú no puedes confiarte. Así que es muy pertinente realizar estudios de laboratorio para asegurarte que sigues sin infecciones.

Existen muchas infecciones de transmisión sexual, y la forma de detectarlas varía según el microorganismo en cuestión. Considero importante que te informes sobre las diferencias que existen entre bacterias, hongos, virus y protozoos.

Las infecciones bacterianas son las más fáciles de detectar, ya que sus síntomas son rápidos y escandalosos, por ejemplo la gonorrea se caracteriza por una secreción amarilla purulenta de mal olor en la punta del pene o la entrada de la vagina, o sea, que esa infección, se ve. De igual forma la clamidiasis se caracteriza por secreción mucopurulenta, pero en menos cantidad que la gonorrea, hay dolor a la penetración en la mujer, además la punta del pene o la entrada de la vagina se inflaman, vale la pena fijarse en eso antes de decidir tener la relación sexual. Otra infección común es la sífilis, más difícil de detectar ya que al entrar bacteria al cuerpo, empieza a hacer de las suyas hasta 3 semanas después en promedio, pero existe una característica inconfundible: el chancro sifilítico. En la boca, pene, vagina o ano aparece una ampolla no dolorosa que rápido se ulcera, convirtiéndose en una llaga de bordes rojos, si ves esto, seguramente tu ligue, tenga sífilis. Para estar seguro el estudio que debes hacerte es VDRL, y los resultados te los entregan en un lapso de una semana sin falsos negativos. Y si no es sífilis, entonces tendrá un chancoide, otra enfermedad con una llaga con las mismas características físicas, pero muy dolorosa y de aspecto sucio.

Los protozoos son otros microorganismos, y algunos de ellos deciden contagiarse por vía sexual también. Su representante más famosa es la Trichomona Vaginalis, que causa la tricomoniasis, una enfermedad caracterizada por su fétido olor y un flujo abundante color verde claro o gris.

Otra infección muy común son los piojos púbicos, un parásito de muy fácil contagio, tiene predilección por el área del pubis y axilas, estos “bichos” se alimentan de sangre, por lo que se adhieren a la piel. Son visibles y brincan de pubis a pubis. Un signo característico es que la persona infectada deja manchitas rojas en su ropa interior. No está demás fijarse en las pantaletas de tu pareja, o en su defecto, a manera de juego, espulgar los vellos púbicos.

Del grupo de los hongos, es importante nombrar la candidiasis. Muy común en las mujeres. Se caracteriza por salpullido e inflamación del área genital, puede presentar flujo color blanco.

Los virus son mucho más discretos, así que es difícil detectarlo. El virus del herpes sería el más fácil de descubrir, ya que a simple vista se observan ampollas pequeñas y granos dolorosos llenas de fluido en el área genital o rectal, o en la boca. Las lesiones pueden evolucionar a ampollas o costras amarillas. Otro signo importante son bultos en la ingle.

Otros virus, como el del VIH (los síntomas son por inmunodeficiencia) o el Virus del Papiloma humano (el síntoma más evidente son las verrugas genitales) son casi imposibles de detectar, ya que pueden tardar años en que aparezcan los síntomas. En estos casos, aunque es incómodo, lo importante es preguntar, y cerciorarse lo más posible de que la persona con quien vas a tener relaciones sexuales, no haya estado en riesgo anteriormente.

Para el VIH, el periodo de ventana o periodo de espera es el tiempo que una persona infectada tarda en desarrollar los anticuerpos al virus. Para el 97% aproximadamente de las personas infectadas, el periodo de ventana es de 3 meses. Después de 6 meses casi todas las personas que tengan el virus habrán desarrollado anticuerpos al mismo. Un resultado negativo 6 meses después del último riesgo es suficiente para descartar la posibilidad de infección. Algunas personas han oído que los anticuerpos son detectables antes de tres meses. Es cierto que la mitad de las personas infectadas tienen anticuerpos detectables tres semanas después de la infección, pero se estableció un periodo de espera de tres meses para que los resultados fueran confiables para casi todo el mundo.

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viernes, 23 de julio de 2010

Mi mujer llega al orgasmo en un abrir y cerrar de ojos y yo me quedo a medias.

¿Existe algún truco o técnica para retardar su orgasmo y alcanzar juntos el clímax?

Trucos definitivamente no existen, ya que la sexualidad no es ningún tipo de magia, pero técnicas existen muchas.

Como siempre hemos dicho, la comunicación verbal es indispensable. Tu pareja debe saber que al final de las relaciones quedas con una insatisfacción para que pueda ayudarte.

Para la mujer, a diferencia del hombre, nunca ha sido un problema tener orgasmos rápidos, por el hecho de ser multiorgásmicas. Aunque conocemos el dato de que un porcentaje no significativo de mujeres, pierden la capacidad excitatoria después del primer orgasmo, originando posibles problemas de pareja y disfunciones sexuales en el hombre, por no darle tiempo a que concluya éste su respuesta sexual humana. Es muy posible que este sea tu caso. Si es así, es importante investigar cuales son los sentimientos y emociones que quedan en tu mujer, después de experimentar el primer orgasmo. Este dato tiene el objetivo de conocer el “porqué” después de su primer y rápido orgasmo, cesa por completo el deseo de seguir teniendo relaciones sexuales contigo. Si la información que adquieras tiene tintes negativos, habrá que recomendarle a tu pareja una terapia de tipo sexual para investigar la raíz del problema. Si su respuesta simplemente es: “Porque así me siento a gusto”, entonces si hay que utilizar cambios de dinámicas en los encuentros sexuales.

Una opción es incrementar el preámbulo sexual sin estimular las zonas erógenas por excelencia de tu mujer, evitando así el orgasmo y regalándote tiempo para que tu vivas el clímax al mismo tiempo que ella. Por lógica, es importante que ella vaya comunicando el estado en el que se encuentra, para que, en medio del encuentro erótico, los dos se posicionen en el mismo sitio de la trayectoria de la respuesta sexual en pareja.

Para esto evita de ti para ella el sexo oral, el contacto con el clítoris (el 80% de los orgasmos en la mujer es clitoridiano) y zonas que conozcas sean eróticas por excelencia de su parte. Y por el contrario, prolonga los besos, las caricias en zonas no tan sensibles en ella y el coito sin otro tipo de contacto (por lo general la penetración por sí sola no es enteramente placentera para la mujer).

Otra técnica efectiva, es acelerar tu orgasmo, existen geles aceleradores con propiedades vasodilatadoras y estimuladoras (los consigues en las sex shops) que incrementan las sensaciones en el glande. De esta manera intensificas tus sentidos en la penetración, logrando orgasmos más rápidos.

Además, sería óptimo comunicarle a tu mujer, cuales son las prácticas sexuales que más te exciten, con el fin de que te ayude a vivir tu orgasmo sin necesidad de que ella lo obtenga inmediatamente. También, como mencioné anteriormente, tú debes comunicarle en qué nivel de excitación vas.

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miércoles, 16 de junio de 2010

Cada vez más gente alega padecer el trastorno llamado sexoadicción a la hora de justificar sus infidelidades.

En ese sentido, ¿el sexo-adicto nace o se hace?

Desde luego que se hace, hasta hoy no se ha registrado un caso de adicción al sexo en la infancia de origen natural. Los seres humanos somos seres sexuados y desde el nacimiento lo expresamos. Obviamente cuando hablamos de sexualidad infantil, nos dirigimos a un tipo de sexualidad explorativa y simbólica, que nunca podrá compararse con la sexualidad madura, a menos que exista alguna disfunción sexual en edad adulta.

La adicción al sexo es como cualquier otro tipo de adicción.

Las adicciones se manifiestan como la incapacidad de controlar determinada actividad, que lleve al individuo a tener conductas compulsivas y le perjudique su calidad de vida, esto causado por alguna necesidad no resuelta en su historia de vida.

A este tipo de adicción también se le conoce como “hipersexualidad”, en donde la persona tiene una necesidad incontrolable por sexo de todo tipo, desde relaciones sexuales con muchas personas, la masturbación y el uso exagerado de pornografía. Se caracteriza por una frecuente estimulación genital, que una vez alcanzado el orgasmo, puede no terminar en una satisfacción emocional o placentera a largo plazo. Y en su lugar se acompaña de malestar y culpa. Se dice que esta insatisfacción es la causante de la elevada frecuencia de estimulación sexual, así como síntomas psicológicos y neurológicos adicionales.

Las causas son varias, desde problemas de pareja hasta una sexualidad inmadura por falta de experiencias sexuales en la adolescencia o adultez temprana.

La característica principal para poder asegurar que una persona es adicta al sexo, es que sus comportamientos intervengan en otras dimensiones de la vida, tales como el trabajo, familia o diversión.

Se sabe que el 6% de la población presenta este padecimiento, y del total de sexoadictos, el 2% son mujeres.

Este tipo de personas comúnmente son señaladas por las sociedad, creyendo que son “malas personas”, infieles o sucias. Y pocas veces se piensa que sus fantasías sexuales se convierten en una válvula de escape de los problemas laborales, baja autoestima, o la propia insatisfacción personal. Otro tipo de individuos dirigen su adicción a otras cosas, como drogas, tabaco o tics nerviosos.

Es fácil pensar que los adictos al sexo utilizan su adicción para justificar sus infidelidades, pero la realidad es que es muy probable que sus carencias tengan una causa mucho más profunda y seria que ser infiel solo por diversión. Este tipo de personas tienden a sufrir, aunque aparentemente se crea que son felices teniendo sexo sin control.

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martes, 12 de enero de 2010

martes, 12 de abril de 2005

Fobias sexuales y ataques de pánico

Podríamos decir que una fobia es un miedo desmesurado a un ataque que no va a venir.
Hay fobias específicas (a las alturas, a los espacios abiertos –agorafobia-, a quedarse encerrado –claustrofobia-, a los insectos –insectofobia-, a las alturas como también existen fobias sociales y sexuales. El rasgo esencial de una fobia sexual es el temor persistente e irracional asociado al deseo compulsivo de evitar sensaciones o experiencias sexuales, con la característica que el individuo reconoce este miedo como irracional o excesivo. Estos pacientes fóbicos pueden llegar a evitar por completo el sexo, o su evitación y ansiedad la restringen a determinadas facetas de la sexualidad: a los genitales, a las secreciones y olores genitales, a penetrar o ser penetrada, al orgasmo, a que sean vistos desnudos, al beso profundo, a la masturbación, al embarazo, al sexo oral genital. Hay pacientes que su aversión al sexo los lleva a mantenerse vírgenes durante toda la vida, no se casan y se convierten en individuos con verdaderas fobias sociales.

En los casos en que el síntoma fóbico en sentido amplio, sexual o no sexual, aparece con claridad -fobia a la penetración, claustrofobia o agorafobia- el diagnóstico es relativamente claro, pero no lo es tanto en el llamado carácter fóbico, donde lo que se detecta es una forma estable de comportamiento, con una manera automática de regulación de la angustia, con un conjunto de rasgos que lo caracterizan, pero sin la presencia de verdaderos síntomas. Lo podríamos definir por un permanente estado de alerta y exploración del medio ambiente, ya que para el fóbico la relación con el otro pierde su neutralidad para convertirse en la posibilidad de un peligro inminente y próximo. Un rasgo típico es su tendencia hacia la huida (de las parejas, de la relación sexual, de su vocación, de la vagina o el pene, del tratamiento). Aunque también observamos como mecanismo contrafóbico una "huida hacia adelante", donde para vencer la fobia arremete contra su dificultad; es el paciente que viene a la consulta y nos dice: "vuelvo a estudiar y apruebo todas las materias en un año" o "a partir de hoy cambio mi vida: con el primer muchacho que salga me acuesto", o "esta vez es la definitiva, conocí una mujer en el trabajo y en un mes me caso"; aunque después, como el personaje de una obra de Gogol, salte despavorido por la ventana mientras la novia se prueba el vestido en la habitación contigua. El paciente fóbico, dada sus características de ser alguien que "está siempre por irse", en viaje permanente, nos plantea algunas dificultades particulares que muchas veces no llegan a evidenciarse debido a un aspecto nuclear en el curso del tratamiento: la frecuente deserción. La fobia se nos presenta como una estructura defensiva construida sobre una serie de evitaciones, prohibiciones y precauciones ante determinados objetos o situaciones cuya proximidad despiertan angustia. Recordemos que el paciente se mantiene, gracias o a pesar de, a través de las defensas, en un cierto estado de equilibrio y recurre a la consulta cuando ve que los demás se casan y él no, cuando su pareja amenaza con dejarlo o hay ciertas presiones sociales y, por supuesto, por disfunciones sexuales. Este aspecto nuclear deberíamos tenerlo presente ya que el fóbico desea y teme al mismo tiempo, se asoma y huye, desea curarse pero teme que eso mismo ocurra, anhela la penetración o el orgasmo pero siente miedo ante lo que pueda pasarle.

Creo que uno de los posibles detonantes de deserción podría ser el furor curandi por parte de los terapeutas y un dejarse apurar por "el enorme deseo de curarse" que los fóbicos anuncian casi sistemáticamente en el comienzo de toda terapia. Una paciente mía, durante la primera entrevista psicoterapéutica, me planteó que deseaba concurrir cuatro veces por semana. Yo le contesté: "con dos sería suficiente". Luego confesaría que el mismo día que pidió la entrevista conmigo lo había hecho con otra terapeuta, para decidirse por el que "mejor lo comprendiera". Un aspecto dramático de los trastornos de ansiedad vinculados a las fobias son los llamados "ataques de pánico" que son vividos con gran carga de angustia y con enorme repercusión en el cuerpo. Aquejan al 1,6% de los adultos, con mayor frecuencia a las mujeres y se presentan con alguna de estas características : palpitaciones, dolores en el pecho, falta de aire o ahogo, mareos o vértigos, escalofríos o sofocos, náuseas, hormigueos en los miembros o transpiración, sensación de terror o de irrealidad, miedo a volverse loco o al descontrol, temor a la muerte.

Una manera de pensar el tratamiento de un paciente con características fóbicas sería pensarlo en etapas. Cada una de ellas presentará distintas dificultades y posibilitará determinadas intervenciones y no otras, en la medida que la capacidad de tolerar la angustia lo vaya permitiendo. Una etapa fundamental de todo tratamiento, sea psicoterapéutico o sexológico, sería el de crear una alianza de trabajo. En esta etapa de creación del vínculo terapéutico el fóbico nos irá probando para ver si somos amenazantes para su mundo, si seremos confiables. En este sentido, siempre nos someterá a una prueba, no dejará nada por escrutar: el encuadre, las condiciones del contrato, la personalidad y hasta el sexo del terapeuta. Es un paciente que viene pero no sabe si podrá seguir, no sabe si tendrá horas libres o dinero para pagar las sesiones o, más marcadamente, no sabe "si se tiene que tratar" porque a lo mejor la solución está "en otro tipo de tratamiento" (psicoanálisis, psicofármacos, cirugía, inyecciones hormonales, el urólogo, el ginecólogo, la curandera o los chamanes).

Uno de los casos donde se visualiza una fobia compartida por la pareja es en el llamado matrimonio no consumado. Esta disfunción se caracteriza porque la pareja, conviviente o no, luego de un cierto tiempo que ha sido fijado arbitrariamente en seis meses, no ha podido practicar el coito con penetración vaginal. Algunos prefieren hablar de parejas no consumadas puesto que se puede dar en novios o concubinos. A veces es uno de los dos miembros el que aparenta estar "enfermo", otras veces son ambos. Él puede tener dificultades en la erección o ella padecer vaginismo. Ella puede tener una verdadera fobia a ser penetrada y él ser un eyaculador precoz que eyacula antes de penetrar. O ambos padecer un deseo sexual inhibido. Los trastornos pueden alternarse en el tiempo o ser concomitantes, pero siempre se mantienen de a dos. Por ejemplo: cuando ella quiere, él no logra la erección; cuando él la logra, ella presenta una contracción de los músculos de la vagina; si ella pudo relajarse y vencer la fobia, él presenta una eyaculación a porta (antes de la penetración vaginal). El miedo los invade: a la maternidad o paternidad, al embarazo, a ser desgarrada o lastimada, a sufrir, a dañar o ser dañado en los genitales, incluso se detectan fantasías de caer en la prostitución. No se pude hablar de causas en general ya que se ve cada caso de la pareja en particular pero hay factores psicológicos o psiquiátricos, familiares, educacionales, religiosos y del vínculo en sí mismo. Por supuesto puede haber factores orgánicos en algunas impotencias o en las llamadas dispareunias (coito doloroso) que no se pueden dejar sin resolver. Hay casos en que la aversión sexual (entendida como la persistente o recurrente extrema aversión, o la evitación, de todo o casi todo contacto sexo-genital con la pareja sexual) es tan marcada que a veces les impide tocarse o besarse configurando un clásico paradigma de complementación disfuncional manteniendo así el equilibrio durante años; ellos lo categorizan acertadamente: "somos como dos hermanitos" (enunciado que puede tener una doble lectura: el vínculo des-erotizado o el miedo incestuoso que paraliza). Si bien ellos piensan que es algo muy grave y vergonzante y que nunca podrán solucionarlo la realidad nos marca que con las llamadas terapias sexuales que son terapias focalizadas de la pareja, de resolución sintomática y cortas (10 a 15 sesiones) sumadas en algunos casos a la medicación antifóbica o con los nuevos tratamientos para la impotencia (sildenafil) y para la eyaculación precoz, se logran resultados francamente notables en un breve lapso de tiempo. El principal obstáculo, aunque parezca paradójico, es el miedo al cambio, el miedo al éxito: justamente aquella escena más deseada es también para ellos la más temida, la más amenazante.

En los últimos años, la psicofarmacología nos ha abierto un campo nuevo en el abordaje de los cuadros fóbicos, los trastornos obsesivos compulsivos y las crisis de pánico. Mas no siempre será posible, necesario o conveniente, la articulación de su uso en el curso de una psicoterapia sexológica. En forma sucinta señalaré‚ que en ciertos cuadros de eyaculación precoz, fobias a la penetración, vaginismo (definido como la persistente o recurrente contracción involuntaria de los músculos circunvaginales interfiriendo la relación sexual , llegando a impedir la penetración peneana e inclusive la digital) y matrimonios no consumados, incluso en parafilias, debemos medicarlos. En general, lo hacemos en el lapso de la duración de la terapia y los más utilizados son algunos tricíclicos (clorimipramina) o inhibidores de recaptación de la serotonina (fluoxetina, paroxetina, sertralina) combinados, a veces, con el alprazolán o clonazepán. Ahora los NaSSA (como la mirtazapina) son unos nuevos antidepresivos con gran efectividad en este tipo de trastornos. Respecto a la disfunción eréctil disponemos de un novedoso fármaco, el citrato de sildenafil (Viagra) que permite mayor rapidez para lograr la erección, mejor rigidez y más duración de la misma. Nuestra experiencia clínica nos muestra que la tumescencia peneana aparece unos 45-60 minutos luego de una dosis oral única lejos de la ingesta alimentaria (de 25 mg, 50 mg o 100mg) de sildenafil, con resultados satisfactorios que van de un 65% al 89.6% de los varones estudiados (tanto en los cuadros psicogénicos como en los orgánicos) y con leves y escasos efectos secundarios. La conjunción sinérgica de Terapias Sexuales y sildenafil se muestra como la más efectiva para la resolución de fobias sexuales del varón cuando se manifiestan como disfunciones eréctiles. Si sabemos esperar el paciente sabrá entenderse y comprender sus propias dificultades (alguien afirmaba que muchos pacientes se curan si nosotros no hacemos cosas para impedirlo), nos sabrá guiar a través de sus desfiladeros, de sus murallas, de los anchos ríos que, a veces, interpone entre él y nosotros. Así, si no lo encontramos en cierto espacio, no deberíamos descorazonarnos; si no está en una parte, busquemos en otra, seguro que en algún lugar el paciente espera por su curación.
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